Continuar una historia con IA

Pega tu historia o sigue una de Mis historias, di qué pasa después y recibe la siguiente parte con la misma voz, el mismo tiempo verbal y el mismo punto de vista.

  • Sigue justo donde lo dejas
  • Seguir adelante, giro o final
  • Partes guardadas en Mis historias
0 / 5000 palabras

Qué hace la IA al continuar una historia

Continuar una historia con IA es darle a un continuador de historias lo que llevas escrito para que escriba lo que viene después, como si el mismo autor siguiera adelante.

Pega unos párrafos o un capítulo entero, o abre una de tus historias guardadas. La IA retoma tu última frase, mantiene tus nombres, tu voz y tu punto de vista, y escribe la parte siguiente: unas 250, 400 u 800 palabras, o un capítulo de 1.200 palabras con los planes de pago.

Di en una línea qué pasa después, o déjala vacía y deja que decida la historia. Luego elige si la nueva parte sigue adelante, añade un giro o lleva la historia a su final. Cada parte se guarda en Mis historias, enlazada con la anterior, así que mañana puedes seguir desde ahí.

Qué obtienes

  • La parte siguiente, no una reescrituraTu texto se queda como está. La parte nueva empieza donde termina la tuya, y la IA tiene la orden de no volver a contar la historia ni empezarla de nuevo.
  • Tu voz, intactaEl punto de vista, el tiempo verbal, el estilo del narrador, los nombres y los hechos ya contados se mantienen, y los diálogos se puntúan como en tu historia: si tú usas raya, la IA también.
  • Tres formas de seguirSeguir adelante, añadir un giro o escribir el final, con una línea opcional sobre lo que ocurre a continuación.
  • Partes guardadasCada parte llega a Mis historias con un enlace a la parte que continúa, lista para leer, descargar o continuar otra vez.

Qué no es

  • No es un reescritor ni un corrector: no pule ni cambia el texto que pegas.
  • No es un chatbot: no hay conversación, solo la parte siguiente de tu historia.
  • No lee libros enteros: un texto muy largo se recorta a su inicio y sus últimas 4.000 palabras.
  • No escribe escenas explícitas: los momentos íntimos se funden a negro, pida lo que pida la historia.
  • No es ilimitado: cada parte cuesta créditos, como una historia.

Cómo continuar una historia con IA

Cuatro pasos para continuar una historia en más o menos un minuto.

  1. Pega tu historia hasta ahora

    Pega hasta 5.000 palabras o pulsa «Continuar historia» en Mis historias. Lo que más importa es el final de tu texto: ahí arranca la parte nueva.

  2. Di qué pasa después

    Es opcional, hasta 500 caracteres, por ejemplo: «La tormenta corta la luz y alguien llama a la puerta». Funciona mejor un solo acontecimiento por parte.

  3. Elige el siguiente paso y la extensión

    Seguir adelante, Añadir un giro o Escribir el final; Corta, Media o Larga, o Capítulo con un plan de pago. El botón muestra lo que cuesta.

  4. Lee y vuelve a continuar

    La parte nueva aparece debajo de tu último párrafo. Cópiala, escribe otra versión o pulsa Continuar de nuevo para seguir a partir de ella.

Consejo:Si algo importante ocurre en medio de una historia larga, como un nombre o un dato que la parte nueva necesita, ponlo en la línea «¿Qué pasa después?». La IA lee tu inicio y tus últimas 4.000 palabras, no todo lo que hay entre medias.

Un inicio, tres continuaciones

El mismo comienzo, continuado de tres maneras distintas.

Pegamos el inicio de abajo y lo continuamos tres veces con la extensión Corta, una por cada siguiente paso. No hemos editado nada: estas son las partes que escribió la IA.

El inicio que pegamos

Habitación 14

El teléfono de la habitación 14 llevaba más de veinte años desconectado, así que a Marta Salinas no le hizo ninguna gracia que el recepcionista de noche la despertara para decirle que estaba sonando.

—Suena cada madrugada desde el martes —dijo Julián mientras subían por la escalera de servicio, él delante con la linterna—. Tres timbrazos y se corta. Siempre a las dos y diez.

—¿Y nadie ha contestado?

Julián tardó en responder.

—Su tía decía que esa habitación no se abre. Desde lo del huésped de 2004.

Marta había heredado el hotel hacía un mes, con sus goteras, sus deudas y sus reglas. Nadie le había hablado de ningún huésped.

La puerta de la 14 estaba cerrada, pero alguien había arrancado la cinta que la sellaba. Dentro olía a polvo y a un perfume de hombre, fresco, reciente. La cama estaba hecha con sábanas limpias.

Sobre la mesita de noche, junto al teléfono, había un libro de registro abierto en una página de marzo de 2004. Uno de los nombres estaba tachado con una tinta que aún brillaba.

Marta se inclinó para leerlo. En ese momento, la linterna de Julián se apagó y, en la oscuridad, el teléfono empezó a sonar.

Seguir adelante

Julián huye, Marta descuelga al tercer timbrazo, una voz deja un recado para su tía y alguien se detiene al otro lado de la puerta.

Ajustes
  • Seguir adelante
  • Corta

Tres timbrazos

El timbre metálico perforó la penumbra con una violencia que hizo vibrar la madera de la mesita. Uno.

—¡Julián, la luz! —exclamó Marta, extendiendo las manos a ciegas.

No hubo respuesta del recepcionista, solo el roce apresurado de unas suelas sobre la alfombra y el golpe seco de la puerta de la habitación al cerrarse. Julián había salido corriendo.

Dos.

El sonido le golpeó el pecho. Su instinto le ordenaba buscar el picaporte en la negrura absoluta, pero el olor a colonia fresca seguía allí, demasiado denso, casi tangible entre ella y la salida. El teléfono exigía atención desde la mesilla, como si respirara.

Tres.

Marta dio un paso al frente guiada por el resplandor fosforescente de los números del aparato. Levantó el auricular antes de que se extinguiera el eco del último timbrazo y se lo llevó a la oreja. No esperaba nada: una línea muerta, estática, cables carcomidos por el tiempo.

Al otro lado, sin embargo, se escuchó un chasquido limpio. Luego, una respiración pausada, tranquila, seguida del sonido inconfundible de alguien pasando las páginas de un libro.

—Dígale a su tía que he vuelto a dejar las llaves en recepción —dijo una voz masculina, educada y demasiado cercana—. Aunque me temo que esta vez no voy a poder pagar la cuenta.

Marta contuvo el aliento, incapaz de articular palabra, cuando la luz del pasillo se coló por debajo de la puerta. Una sombra se proyectó contra la rendija: alguien acababa de detenerse justo al otro lado.

Añadir un giro

El giro sale del recepcionista que subió con ella: el perfume y la tinta fresca son suyos, y es él quien contesta el teléfono.

Ajustes
  • Añadir un giro
  • Corta

El turno de noche

El primer timbrazo taladró el silencio, agudo y metálico.

Marta contuvo el aliento esperando que la linterna volviera a encenderse, pero solo escuchó el roce deliberado de una suela contra la madera vieja. Dio un paso a ciegas hacia la mesilla, buscando el aparato, pero al extender los dedos tropezó con una manga de tela áspera.

Julián ya estaba allí. Y fue en ese instante de proximidad, con el aire espeso de la habitación suspendido entre ambos, cuando Marta reconoció la procedencia del perfume fresco. No flotaba como un recuerdo atrapado entre las sábanas; emanaba del cuello de Julián, tan nítido como el olor a jabón de un hombre recién afeitado.

El teléfono sonó por segunda vez.

—Julián —susurró ella, retrocediendo hasta que sus gemelos chocaron contra el borde del colchón—. Enciende la linterna.

—No se asuste, doña Marta —respondió él en la oscuridad. Su voz ya no tenía el temblor sumiso de la escalera, sino una calma fría, casi ejecutiva—. Su tía era una mujer muy terca. Creyó que bastaba con sellar la puerta y fingir que el huésped de 2004 nunca había existido para no pagar la deuda.

Antes del tercer timbrazo, la mano de Julián bajó certera sobre el auricular y lo descolgó.

La tenue luz amarilla de una farola exterior se coló entre las lamas de la persiana, iluminando apenas su perfil y la estilográfica dorada que asomaba en el bolsillo de su camisa, con la punta manchada de tinta fresca.

—Está lista —dijo Julián al teléfono, sin apartar los ojos de Marta—. Ya puedes subir.

Escribir el final

El teléfono resulta ser un montaje del recepcionista, y la historia se cierra cuando Marta lo despide y abre la ventana.

Ajustes
  • Escribir el final
  • Corta

La llamada pendiente

El estrépito metálico del timbre la paralizó un segundo. Julián dio un paso atrás hacia el pasillo, pero Marta alargó la mano a ciegas en la negrura y descolgó el auricular antes del segundo timbrazo.

Se lo llevó a la oreja conteniendo el aliento. Al otro lado no había voces fantasmales ni susurros de ultratumba, solo el ruido blanco de una línea muerta y, de pronto, el chasquido seco de un temporizador apagándose.

Al mismo tiempo, la luz tenue de la farola de la calle se coló por las rendijas de la persiana. Marta miró la base del aparato: el cable no iba a la pared, sino a una pequeña grabadora conectada a una batería oculta tras el cabecero.

Julián seguía inmóvil en el umbral, con la mano aún en el bolsillo de su chaqueta, de donde asomaba una esquina manchada de tinta fresca.

—Iba a marcharse sin pagar la indemnización de veinte años, doña Marta —dijo el hombre en voz baja, sin levantar la mirada—. Su tía me prometió que el hotel sería mío si guardaba el secreto del 2004. Pero usted llegó a venderlo todo.

Marta no necesitó preguntar qué secreto ocultaba el registro. Miró la cama impecable, el perfume barato que Julián usaba cada noche y comprendió el montaje urdido para ahuyentarla y abaratar la herencia.

—Recoja sus cosas, Julián —dijo ella, con una calma que no sentía—. Y déjeme las llaves en el mostrador antes del amanecer.

Cuando se quedó sola, Marta arrancó los cables de cuajo y abrió la ventana de par en par, dejando que el aire frío de la noche disipara el olor a encierro.

En qué fijarse:Las tres empiezan con el timbre, se quedan con Marta y en pasado, marcan los diálogos con raya, como el inicio, y construyen con lo que el inicio sembró: los tres timbrazos, el perfume, la tinta fresca y el registro. El giro sale del recepcionista, y el final desmonta el misterio del teléfono sin traer a ningún desconocido.

Seguir adelante, añadir un giro o escribir el final

Qué hace cada siguiente paso y cuánto cuesta cada extensión.

  • Seguir adelante

    Retoma la escena si tu texto se detiene a mitad de escena, deja que el protagonista actúe y añade una complicación; luego se detiene en una pausa que deja la historia abierta.

    Ideal cuando sabes dónde estás, pero no qué viene después.

  • Añadir un giro

    Introduce un giro que el lector no ve venir pero que encaja con todo lo anterior: un motivo oculto, un secreto o un vuelco construido con lo que tu historia ya sembró, nunca una casualidad.

    Ideal cuando el nudo se estanca o la trama se vuelve previsible.

  • Escribir el final

    Resuelve el conflicto principal a través de lo que los personajes eligen y hacen, cumple lo que la historia planteó y cierra con una imagen final, sin personajes principales ni misterios nuevos.

    Ideal para terminar un relato, tener un final modelo que comentar en clase o cerrar el capítulo de esta noche antes de dormir.

Extensiones y créditos

Una parte se cobra como una historia: 1 crédito por cada 500 palabras de la extensión que elijas, y luego se ajusta a las palabras que se escriben de verdad. El plan Gratis incluye 20 créditos cada 30 días.

ExtensiónAprox.Créditos
Corta250 palabras1 crédito
Media400 palabras1 crédito
Larga800 palabras2 créditos
Capítulo (planes de pago y paquetes de créditos)1.200 palabras3 créditos

Lo que no cambia al continuar una historia

Las reglas de continuidad con las que se escribe cada parte nueva.

  • Punto de vista

    La primera persona sigue en primera persona. Si la historia va en la cabeza de un personaje, la parte nueva se queda ahí.

  • Tiempo verbal

    Una historia contada en pasado sigue en pasado, y una historia en presente se queda en presente.

  • Voz y estilo

    La voz del narrador, el ritmo de las frases y el nivel del vocabulario se mantienen.

  • Nombres y hechos

    Los nombres, las edades, las relaciones, los lugares y lo que sabe cada personaje quedan como tu historia los fijó. No se contradice nada de lo que ya ocurrió.

  • Formato y puntuación

    La prosa sigue en prosa, las cartas siguen siendo cartas, un guion sigue siendo un guion, y los diálogos se puntúan como en tu historia, con raya o con comillas.

  • Lo que ya está sembrado

    Una parte nueva se construye con los detalles que tu historia ya planteó, sin personajes principales, poderes ni lugares nuevos que la historia no haga posibles.

Historias largas y partes guardadas

Qué lee la IA y adónde van tus partes.

Puedes pegar hasta 5.000 palabras y 30.000 caracteres. Si quieres continuar una historia más larga de lo que la IA lee de una vez, esta recibe tu inicio, para los nombres y el planteamiento, y tus 4.000 palabras más recientes, que es donde arranca la parte nueva. A la IA se le indica dónde se ha omitido la parte central.

Por eso un dato del medio va en la línea «¿Qué pasa después?», por ejemplo: «Mara todavía tiene la llave». El cuadro de texto te avisa cuando un texto es lo bastante largo como para recortarse.

Texto pegado
Hasta 5.000 palabras y 30.000 caracteres
Lo que lee la IA
Las primeras 500 palabras y las últimas 4.000
¿Qué pasa después?
Hasta 500 caracteres, opcional
Cada parte nueva
Unas 250, 400, 800 o 1.200 palabras

Continúa tus propias historias por partes

Cada historia que escribes con Story-AI tiene un botón para continuarla, en el resultado y en Mis historias. Cada parte nueva se guarda como una historia propia, enlazada con la anterior, y la página de la historia enlaza las partes de antes y de después, para que puedas leer una serie en orden.

Los ajustes de una historia guardada se mantienen: una historia escrita para niños pequeños se continúa con las mismas reglas de contenido infantil. El texto que pegas se envía con tu solicitud, pero no se guarda en tu cuenta; solo se guardan las partes que escribe la IA.

Cómo continuar una historia por tu cuenta

La lista que usan docentes y editores, con IA o sin ella.

Continuar una historia es una tarea clásica de clase: el currículo de primaria de España pide crear textos «recreando textos literarios», y la SEP de México propone «¿Qué pasó después?», continuar un cuento desde un punto dado. Estos movimientos hacen que una continuación funcione, y casi todos son los que se le piden a la IA.

  1. Empieza en la última línea

    No resumas ni empieces un capítulo nuevo. Si el texto se corta a mitad de frase, termina esa frase; si se detiene a mitad de escena, quédate en la escena.

    La costura de nuestro ejemplo

    …la linterna de Julián se apagó y, en la oscuridad, el teléfono empezó a sonar. → El timbre metálico perforó la penumbra con una violencia que hizo vibrar la madera de la mesita.

  2. Respeta el pacto de la voz

    Mismo punto de vista, mismo tiempo verbal, mismo narrador. Lee una frase tuya junto a una del original: ¿suenan al mismo autor?

  3. Usa lo que ya está ahí

    Relee el fragmento en busca de detalles sembrados, como un objeto, un nombre o una pregunta sin respuesta, y úsalos antes de inventar otros. Los docentes valoran las continuaciones que recogen detalles del original.

  4. Distingue la escena de la secuela

    Dwight V. Swain dividía las historias en escenas (objetivo, conflicto, desastre) y secuelas (reacción, dilema, decisión). Si el texto se detiene en un desastre, escribe la reacción y la decisión antes de la siguiente acción.

  5. Sube la tensión poco a poco

    Pon las cosas más difíciles para el personaje de una forma que le importe: «sí, pero» y «no, y además» en lugar de una solución. Guarda el momento más fuerte para el final.

  6. Detente en un momento abierto o escribe un final de verdad

    Una parte que sigue se detiene en una pausa: un ruido, una decisión, una pregunta. Un final resuelve el conflicto principal con lo que hacen los personajes y se cierra con una imagen.

  7. Enlaza con conectores

    Los conectores para continuar una historia marcan el paso del tiempo y los cambios: después, entonces, de pronto, mientras tanto, al día siguiente, sin embargo, finalmente. Llevan del inicio al nudo y del nudo al desenlace; varíalos para no repetir siempre el mismo.

  8. Cuando te atasques

    Apunta tres cosas que tu protagonista podría hacer ahora y elige la que más le cueste. Casi siempre esa es la parte siguiente.

Inicios de historias para continuar

Toca uno para ponerlo en el cuadro de texto y luego elige un siguiente paso.

  • La lata de galletas

    Literaria, en primera persona: una nieta vacía la casa de su abuela.

    Inicio

  • El teléfono de la habitación 14

    Misterio: un teléfono desconectado vuelve a sonar.

    Inicio

  • La llave dorada

    Para niños pequeños: una llave misteriosa dentro de un libro.

    Inicio

  • El sol de Nueva Quito

    Ciencia ficción: una colonia y un aviso que nadie cree.

    Inicio

  • Lo que dicen las puertas

    Fantasía: un don que nadie más en el pueblo tiene.

    Inicio

  • Doce horas de vuelo

    Romance: dos antiguos socios y dos asientos contiguos.

    Inicio

Continuar una historia en primaria: para alumnos y docentes

Continuar una historia es una de las tareas de escritura más habituales en primaria: los alumnos reciben un inicio y escriben qué pasa después, respetando el estilo, el tiempo verbal y el narrador del autor, y usando detalles del original. Otra muy común es inventar el final de un cuento o escribirle un final alternativo.

La IA es más útil después de escribir, no en lugar de escribir. Los alumnos escriben primero su propia continuación; luego el docente genera otra a partir del mismo inicio y la clase compara las dos con la lista de arriba.

  • Primero escribe, luego compara

    ¿Qué versión empieza más cerca de la última línea? ¿Cuál mantiene el tiempo verbal? ¿Cuál usa más detalles del inicio?

  • Un inicio, tres finales

    Usa Escribir el final tres veces y elige con la clase el final que mejor cumple lo que planteó la historia. Son tres finales alternativos para comparar.

  • Detectives de giros

    Genera un giro y busca el detalle anterior del que sale. Si no lo hay, es una casualidad, no un giro.

Las cuentas de Story-AI son para mayores de 13 años; en primaria, el docente usa la herramienta y la proyecta en clase. Las partes se escriben sin contenido sexual: los momentos íntimos se cuentan fuera de escena.

Preguntas frecuentes sobre continuar una historia con IA

¿Qué es continuar una historia con IA?

Es darle a una herramienta lo que llevas escrito para que escriba lo que viene después. El continuador de historias de Story-AI retoma tu última frase y mantiene tu punto de vista, tu tiempo verbal, tu voz, tus nombres y tus hechos.

¿Es gratis continuar una historia con IA?

Sí, con una cuenta gratuita (sin tarjeta, a partir de los 13 años). Una parte cuesta 1 crédito por cada 500 palabras, así que las partes Corta y Media cuestan 1 crédito, y el plan Gratis incluye 20 créditos cada 30 días. Los planes de pago añaden más créditos y la extensión Capítulo.

¿Cuánto texto puedo pegar para continuar una historia?

Hasta 5.000 palabras y 30.000 caracteres. Cuando un texto pasa de 4.500 palabras, la IA lee tus primeras 500 palabras y las últimas 4.000, y el cuadro de texto te lo indica.

¿Mantiene mis personajes, mi voz y mi punto de vista?

Tiene la orden de mantener tu punto de vista, tu tiempo verbal, la voz del narrador, los nombres, las relaciones y los hechos establecidos, y de no contradecir nada de lo que ya ha ocurrido. Lee con más atención el final de tu historia, así que un dato del medio está más seguro en la línea «¿Qué pasa después?».

¿Puedo decirle lo que ocurre a continuación?

Sí. Escribe hasta 500 caracteres en «¿Qué pasa después?», o déjalo vacío y que decida la historia. Funciona mejor un acontecimiento por parte que una trama entera.

¿Puede escribir el final de mi historia?

Elige Escribir el final. Resuelve el conflicto principal a través de lo que los personajes eligen y hacen, cumple lo que la historia planteó y cierra con una imagen final. Seguir adelante nunca cierra la historia.

¿Qué extensión tiene cada parte?

Unas 250 palabras (Corta), 400 (Media), 800 (Larga) o 1.200 (Capítulo, con los planes de pago y los paquetes de créditos).

¿Puedo seguir después de la primera parte?

Pulsa Continuar de nuevo: la siguiente parte empieza donde termina la que acabas de recibir, y la IA lee toda la historia hasta ahora (si es larga, su inicio y sus últimas 4.000 palabras). Escribir otra versión te da, en cambio, una parte distinta, y vuelve a costar los mismos créditos.

¿Puedo continuar una historia que hice con Story-AI?

Sí. Pulsa «Continuar esta historia» en el resultado o «Continuar historia» en cualquier historia de Mis historias. Cada parte nueva se guarda como una historia propia, enlazada con la anterior.

¿Se guarda el texto que pego?

No. Se envía con tu solicitud, pero no se guarda en tu cuenta; solo se guardan las partes que escribe la IA. Para seguir más tarde desde Mis historias, continúa desde una parte guardada o vuelve a pegar tu inicio.

¿Continúa en el idioma de mi historia?

Sí. Escribe en el idioma de tu historia, aunque tu línea «¿Qué pasa después?» esté en otro idioma, y puntúa los diálogos como lo hace tu historia: si usas raya, sigue con raya.

¿Sirve para guiones, cartas o diarios?

Sí. Mantiene el formato de tu texto: las líneas de guion siguen siendo líneas de guion, las cartas siguen siendo cartas y las entradas de diario siguen siendo entradas de diario.

¿Pueden los alumnos entregar una continuación escrita por la IA?

No: una tarea de clase pide un texto escrito por el propio alumno. Úsala para practicar: escribe primero tu continuación, luego genera una a partir del mismo inicio y compara las dos, o usa una parte generada como modelo para comentar en clase.

¿Qué no escribe?

Contenido sexual: los momentos íntimos se funden a negro, aunque la historia pida más. Si una historia no se puede continuar de ninguna manera, verás un mensaje que te pide reformularla, y los créditos se devuelven.

¿En qué se diferencia del generador de historias con IA?

El generador de historias con IA escribe una historia completa a partir de una idea. Continuar una historia con IA parte de un texto que ya existe, tuyo o de una historia guardada, y escribe la parte que viene después.

¿Qué pasa después?

Pega tu historia, elige un siguiente paso y deja que la IA escriba la parte que sigue.

Continúa tu historia